viernes, 25 de enero de 2008

Alambradas

Debería de existir una ley, con terribles casigos virtuales, para que los profesores no pongan a sus estudiantes a hacer cosas en la Web que nada más que a ellos les interesa. Publicar algo aquí parece un asunto privado: toma este rincon de la web, ponle algunos colores y citas celebres, y yo lo leere, nada más que para enterarme de que sabes hacer un blog. No importa si nadie más que yo te visito. No importa si hay millones de personas navegando en internet, intentando esquivar toda la basura que tu arrojas sin consideración. Sera cosa de unos días; luego no volvere a saber de lo qué lanzé al mundo y hasta olvidaré la clave. Me pregunto qué pasara con este pobre espacio. Debe de ser como cuando un libro cae tras un instante inmenso que los bibliotecarios no se atreven a mover. Aunque esa es una comparación bastante prepotente. En fin. Este es el intento por salvar lgunas notas de una clase que detestaría perder.

No hay comentarios: